El avión es la forma más cómoda de llegar a Brisbane desde el extranjero. Cuenta con un aeropuerto internacional a 20 kilómetros al norte del centro de la ciudad, hay un servicio de autobuses y trenes que recorren esta distancia.
Ninguna compañía ofrece vuelos directos desde España a Brisbane.
Muchos de los vuelos tienen salida desde las principales ciudades españolas. La diferencia entre las compañías varía en función de las escalas y la duración del viaje (nunca baja de las 21 horas), además del precio.
La red de ferrocarriles de Queensland comunica Brisbane con las princpales ciudad del Estado y las playas más concurridas. Sus vagones son cómodos y modernos.